Colección Larra

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"Crónica de una putada colosal" de Julián Redondo.

Temperaturas por encima de 30 grados centígrados en toda la península. A finales de junio, en Asturias ya no hay muertos ni contagios por coronavirus. Es la única comunidad que mantiene al bicho a raya. Por ahora. Si el calor fuera un aliado contra el enemigo invisible dejaría de preocuparnos por lo menos hasta bien entrado el otoño. No es posible, cada fiesta descontrolada, cada cumpleaños multitudinario, cada de despedida de soltero/a ahora que las bodas recuperan terreno, es una llamada al confinamiento. Cada día surgen nuevos focos por descuidos imperdonables. En julio, el desahogo de un sector de la población enciende de nuevo la llama. Crece la preocupación y se multiplican los brotes. La marcialidad de Corea del Sur, Japón o China en el trato de la pandemia tampoco es un remedio radical. No hay milagros...

¡YA A LA VENTA!